¿Personas tóxicas o relaciones tóxicas? Claves para no caer en ellas

Relaciones tóxicas o personas tóxicas.

¿Relaciones tóxicas o personas tóxicas?

Hace 15 años mi vida sentimental era una colección de relaciones tóxicas, un auténtico caos lleno de sufrimiento y dolor debido a este tipo de relaciones que solo acarrean sufrimiento.

Estas relaciones me llevaron a pasar por innumerables problemas e incluso enfermedades debido al estado emocional tan estresante y al sufrimiento que generaban en mí. Incluso en mi última relación me llevó a pasar por un divorcio conflictivo y difícil.

Fue entonces cuando me hice la pregunta: ¿Es la relación o es la persona? ¿Quién hace tóxico a quién, las personas a la relación o la relación a las personas?

Gracias a esta pregunta conseguí entender y descubrir una gran verdad y así poder poner mi mente en orden para a partir de ese día no volver a caer en relaciones tóxicas, identificarlas a tiempo y reconocerlas, y aprender a salir de ellas si estoy dentro.

Relaciones tóxicas

La respuesta es que solo existen relaciones tóxicas.

Las relaciones tóxicas se forman cuando aparecen dos personas que juntas se intoxican mutuamente. Son aquellas en las que ambos se cierran las puertas a ser libres, crecer y evolucionar como personas, siendo ambos esclavos de una relación que solo les crea dolor y sufrimiento.

Los celos, la dependencia emocional, la falta de confianza o autoestima, el miedo a quedarse sola, valorarse poco, etc., son algunos de los motivos que llevan a caer y permanecer en este tipo de relaciones tan poco saludables.

No tiene sentido pensar que soy la persona más desafortunada del mundo y que todas las personas tóxicas me tocan a mí. Eso es estar en la postura de víctima y no nos ayuda para nada.

¿Por qué hay personas que caen siempre en relaciones tóxicas y otras que nunca caen en ellas?

Si estamos dentro de una relación tóxica es porque la estamos tolerando, por lo tanto somos personas tóxicas los dos.

Cuando una persona no es tóxica no tolera ciertas situaciones que se dan en estas relaciones, como: malas palabras, engaños, mentiras, infidelidades, manipulación, abusos, maltrato, etc.

Hay personas que nunca caen en este tipo de relaciones porque no toleran ese tipo de comportamientos en sus relaciones, por lo tanto cuando estos empiezan a ocurrir se van de la relación, en cambio hay otras que permanecen dentro de la relación por que toleran ese tipo de actos.

Es como si entras en una habitación y huele muy mal. Una persona normal cerraría la puerta y no volvería a entrar nunca más, en cambio una persona poco higiénica permanecería en la habitación porque tolera ese olor, ¿lo entiendes ahora?

Tú toleras las actitudes toxicas en tu relación, por lo tanto eres tóxica dentro de esa relación.

En el momento en el que tú dejas de tolerar ciertas actitudes en tu relación todo mejora, porque o cambian las actitudes o se acaba la relación, pero no permaneces dentro de la relación con esas actitudes nada saludables.

Las personas que siempre caen en relaciones tóxicas son personas con muchos conflictos internos, que al no ser resueltos vuelven a florecer en las siguientes relaciones, volviendo a intoxicar la relación.

Una persona que tiene muchos conflictos internos siempre va a buscar como pareja a otras personas que tengan conflictos, porque es donde se siente reflejada y comprendida, es lo que le atrae.

Pero a la larga es un error ya que esos mismos conflictos que tienen ambos, al juntarlos explotaran, convirtiendo la relación en una relación toxica.

Una relación no es tóxica al nacer, es neutra, pero las personas las hacemos que se transformen en tóxicas o saludables.

¿Por qué relaciones tóxicas y no personas tóxicas?

Porque tú individualmente como persona no puedes intoxicar una relación si la otra persona no lo permite. El problema empieza cuando en una relación se juntan dos personas que permiten las actitudes que se generan en una relación tóxica.

 Pero si tú tienes una relación con una persona que no tolera esas actitudes, solo pueden ocurrir dos cosas: o cambias esas actitudes o esa persona te dejará y se acabará la relación, pero no se volverá tóxica.

Es como tener dos ingredientes: el fuego y la gasolina. Separados son maravillosos, cada uno tiene su función y son utilizados para cosas muy beneficiosas. Pero si los juntas explotan, se vuelven tóxicos el uno para el otro, como ocurre en las parejas.

Las 2 posiciones en las relaciones tóxicas

En la relación tóxica siempre hay 2 posiciones, el débil y el fuerte, pero son posiciones engañosas.

Una suele jugar el papel de malo o mala, el otro el papel de víctima o pobrecito.

Generalmente en estas relaciones hay una persona que es la que tiene el papel de fuerte. Le gusta gritar, ser infiel, insultar, manipular, etc., etc., y cualquier actitud que sea considerada tóxica en la relación. Esta persona no concibe la relación de otra manera y cree que es la única manera de mantener su relación.

En el fondo lo que tienen este tipo de personas es mucho miedo a quedarse solas, a que su pareja les deje por otro, tienen muy poca confianza en sí mismo y poca autoestima, y para enmascarar todo eso y no parecer débil ante los demás se disfrazan de malo, de duro y someten a su pareja para tenerla dominada.

La personas que tiene el papel débil, está prácticamente viviendo con los mismos miedos e inseguridades. Le falta autoestima, se valora poco y tiene miedo de quedarse sola y que nadie más la vuelva a querer como pareja.

Por eso se refugia en ese papel de débil, porque aunque le duela lo que le dice o le hace su pareja, en el fondo consigue un punto de placer, que es no quedarse sola y sin pareja.

De este modo los dos tienen dolor y beneficio, el fuerte  oculta su  debilidad y miedo en la fuerza y el poder y el débil oculta su miedo a quedarse sola con la pena o la tristeza.

Pero el problema es que al permanecer los dos en la relación se intoxican desde distintas posturas y viven en una relación tóxica de dolor y sufrimiento.

¿Son malas las personas que están viviendo una relación tóxica?

Cuando las personas se han intoxicado y se han vuelto tóxicas dentro de la relación, no quiere decir que sean malas personas, simplemente son personas que tienen muchos conflictos internos que resolver: miedos, inseguridades, vergüenza, etc.

Todos en el fondo somos un poco tóxicos en nuestras relaciones, ya que todos tenemos algo de miedo o inseguridad en algún momento de nuestras vidas.

El problema de estas personas es que no saben controlar sus emociones, no han aprendido y las emociones les dominan a ellos, llevando sus miedos a los más altos extremos.

En el fondo no son conscientes de lo mal que lo están pasando, porque no se dan cuenta que su relación se ha vuelto tóxica.

PD: ¿Qué te ha parecido esta explicación sobre las relaciones tóxicas? ¿Te ha sido de ayuda? ¿Has tenido alguna experiencia similar? Me encantaría que me dejaras un comentario, te prometo leerlo y contestarte.

Un abrazo,

Jonás González Leal.

Experto en rupturas sentimentales y emocionales.

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